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¿Qué diferencias hay entre software libre propietario shareware y freeware?

Software libre frente a código abierto

El software privativo, también conocido como software no libre o software de código cerrado, es un software informático para el que el editor del software u otra persona se reserva algunos derechos de licencia para usar, modificar, compartir modificaciones o compartir el software, restringiendo arbitrariamente la libertad del usuario con el software que alquila. Es lo contrario del software de código abierto o libre.[1] El software no libre a veces incluye derechos de patente.[1][2][discutido – discutir]

Hasta finales de la década de 1960, los ordenadores -grandes y caros ordenadores centrales, máquinas en salas de ordenadores especialmente climatizadas- solían alquilarse a los clientes en lugar de venderse[3][4] El servicio y todo el software disponible solían ser suministrados por los fabricantes sin cargo adicional hasta 1969. Los vendedores de ordenadores solían proporcionar a los clientes el código fuente del software instalado.[cita requerida] Los clientes que desarrollaban software solían ponerlo a disposición de otros sin coste alguno.[5] Se entiende por código cerrado los programas informáticos cuyo código fuente no se publica, salvo para los licenciatarios. Sólo puede ser editado por la organización que lo desarrolló y por aquellos que tienen licencia para utilizar el software.

Lista de software de código abierto

Durante la última década, el despliegue de software tanto para las PYMES como para las empresas se ha vuelto bastante problemático, no tanto por la parte de la ampliación, sino por el número de licencias que una institución tiene que comprar y renovar. Los costes pueden ser enormes, razón por la cual el propietario de la empresa recurre a alternativas rentables como el freeware, el shareware y el código abierto. En este artículo, voy a repasar cada categoría. Después, podrás decidir cuál es la mejor para tu negocio.    Vamos a ello: freeware vs. shareware vs. código abierto. ¿Quién ganará la carrera?

Definido vagamente como un tipo de software propietario, que se distribuye sin coste alguno para el usuario, el freeware es la respuesta a la realización de tareas muy sencillas sin necesidad de invertir en un software caro basado en licencias. El software freeware no tiene EULA, ni licencia, ni derechos de ningún tipo, lo que significa que puede implantarse tanto en máquinas domésticas como en las de la empresa.

El freeware no es un invento moderno. De hecho, el propio término fue acuñado en los dorados años 80 por Andrew Fluegelman, que buscaba la manera de hacer que PC-Talk (los ancestros de Skype, ya olvidados) estuviera disponible fuera de los canales de distribución habituales. La diferencia clave entre el freeware, el shareware y el código abierto es que el freeware no pone a disposición su código fuente, a pesar de ser gratuito.

Diferenciar entre software propietario y software libre nombrar dos programas de cada tipo

El término código abierto se refiere al software cuyo código fuente -el medio en el que los programadores crean y modifican el software- está disponible libremente en Internet; por el contrario, el código fuente del software comercial privativo suele ser un secreto muy bien guardado.

El software de código abierto se distribuye bajo una variedad de condiciones de licencia, pero casi todas tienen dos cosas en común: el software puede utilizarse sin pagar una licencia y cualquiera puede modificar el software para añadir capacidades no previstas por sus creadores.

Un estándar es una especificación tecnológica cuyos detalles se difunden ampliamente, lo que permite a muchas empresas crear productos que funcionen indistintamente y sean compatibles entre sí. Cualquier producto tecnológico moderno se basa en miles de normas en su diseño: incluso la gasolina que usted pone en su coche se mezcla para cumplir varias especificaciones muy detalladas en las que confían los diseñadores del coche.

Para que un estándar se considere abierto, la especificación y los derechos para aplicarlo deben estar a disposición de cualquiera sin necesidad de firmar acuerdos de no divulgación ni pagar derechos de autor. El mejor ejemplo de estándares abiertos es Internet: prácticamente todas las especificaciones tecnológicas de las que depende son abiertas, al igual que el proceso de definición de otras nuevas.

Solución propia

Todos hemos oído hablar del software libre o del código abierto (open source) y, sin embargo, muchas personas desconocen la importancia de entender la diferencia entre estos términos. En entornos no informáticos, estos conceptos no se escuchan a menudo pero están realmente presentes en su día a día porque afectan a los programas de cualquier dispositivo electrónico, como un ordenador, una tableta o un Smartphone.

Un software propietario sólo defiende los intereses de la empresa que lo comercializa y no puede ser modificado por personas ajenas para satisfacer necesidades particulares. En cambio, el software libre o abierto es accesible a todo el mundo y puede ser modificado para responder a las necesidades de cada persona.

Según Richard Stallman, fundador del Movimiento de Software Libre, comenta que «Estas libertades son de vital importancia, no sólo para el bien del usuario sino para toda la sociedad, ya que promueven la solidaridad. Su relevancia aumenta a medida que nuestra cultura y actividades cotidianas se vinculan cada vez más al mundo digital».

Para las escuelas, disponer de software libre es un beneficio insuperable porque les permite ahorrar dinero al no tener que pagar permisos para utilizar software propietario. La comodidad de poder estudiar los programas es vital para quienes quieren aprender a programar, ya que leer el código de otros les servirá de enseñanza o para resolver problemas.

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